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Mi historia

El 9 de junio de 1977, a pocos minutos de nacer, tuve mi primera experiencia fuera de lo normal. Me llevaron a amamantar con una mujer que no era mi mamá, y a ella le llevaron otro niño. Afortunadamente mis padres se dieron cuenta a tiempo. Mi papá se llamaba Miguel, un luchador como pocos para construir un país más justo. Hasta el día de hoy, una fuente constante de inspiración política.

Felipe Kast

Murió a los 34 años de un cáncer fulminante. Mi madre quedó viuda muy joven. Yo tenía seis años, el tercero de cinco hermanos. Lo que más me dolió fue ver a mi mamá sola. Con todo, tuve una infancia feliz en buena medida gracias a su fuerza para sacarnos adelante. Perder al papá tan pequeño es muy difícil, pero te da una gran lección; estamos de paso, hay que andar liviano de equipaje. La soledad de mi madre no sería muy larga, seis años después conoce a Javier Etcheberry, quien fue un pilar fundamental para la familia, y quien me enseñó desde pequeño a cultivar la sensibilidad y el respeto profundo por los derechos humanos.

Cuando niño fui parte del Movimiento de Scout primero, y luego lo cambié por el basquetbol, donde tuve la suerte de jugar y viajar por Chile defendiendo la camiseta del colegio y de la Universidad de Chile.

Mi primera experiencia política ocurre en el colegio, como Presidente del Centro de Estudiantes, en 1995. Ese año nos tocó organizar el Festival Alcántara, donde tuvimos la suerte de contar en una noche con el talento de Los Tres, Nicole, Illapu y Alvaro Salas. Fue un éxito total. Recaudamos 16 millones de pesos de la época para obras sociales del colegio. Diecisiete años más tarde me tocaría organizar un segundo festival, Viva Dichato, junto a mi amigo Jorge Saint Jean, con el objetivo de levantar el turismo y la actividad económica después del terremoto y tsunami.

En la universidad estudié economía en la UC, y tuve la suerte de conocer a personas como Julio Molina y Pancho Irarrazaval, quienes junto al Padre Felipe Beríos nos motivaron a tomar la pala y el martillo para construir mediaguas en los campamentos. En ese momento nace Un Techo para Chile, movimiento que junto con las misiones de la universidad marcaron fuertemente a mi generación. Luego me tocó participar en la fundación de Misión País, iniciativa que sigue hasta el día de hoy.

Familia Familia

En 1999 viajé a Cuba por un año junto a dos amigos, Rodrigo Medina y Rodrigo Carrasco. Estudié marxismo en la Universidad de la Habana, con lo cual pude obtener permiso de residente. Fundamos la pastoral universitaria, y tuve la suerte de conocer a Emelia, mi mujer y madre de mis cuatro hijos.

Luego de un año la iglesia cubana nos pidió que no siguiéramos enviando chilenos a trabajar en la pastoral universitaria, porque la dictadura cubana estaba indignada con la cantidad de jóvenes reclutados, y amenazó a la iglesia con quitarle los permisos de residencia a sus sacerdotes.

Profesor Construccion

Luego de cuba vino mi paso por Estados Unidos durante cinco años, donde fui a realizar un doctorado en temas de economía, pobreza y desigualdad, en la Universidad de Harvard. Fueron cinco años donde nacieron tres de nuestros hijos. Como familia fue un momento especial, hicimos muy buenos amigos que conservamos hasta el día de hoy.

El regreso a Chile a la academia fue breve. Desde Harvard aterricé en la Universidad Católica como profesor, pero a los seis meses Sebastián Piñera me pide asumir como Ministro de Planificación (actual Ministerio de Desarrollo Social) en su primer gabinete, y me pide trabajar como ministro en la emergencia después del terremoto del 27F. Ahí tuve la suerte de conocer a Felipe Cubillos, un gran amigo, y alguien que marcó a fuego mi forma de ver la política, y particularmente la necesidad de articular el Estado con la Sociedad Civil.

El 2011 nace el Centro de Estudios Horizontal, que tiene como objetivo el promover las ideas liberales al interior de la centro derecha, y el 2012 decidimos en forma colectiva articular un movimiento político, Evopoli, con el objetivo de generar un espacio genuinamente liberal al interior de la política chilena, y con el sueño de construir una sociedad justa, una sociedad donde el mérito, y no los privilegios heredados, determinen tus oportunidades, y una sociedad donde el motor del desarrollo son los emprendedores. En suma, una sociedad justa es una sociedad donde la libertad se extiende a todos sus ciudadanos, y particularmente entre nuestros niños. Actualmente tengo 39 años, soy diputado de Evópoli por Santiago Centro, y es un orgullo haber sido elegido para representar al partido en la primaria presidencial de Chile Vamos el próximo 2 de Julio del 2017.